Una de las anteriores entradas del blog tiene el relato con el que participé en el concurso Terror en Navidad convocado por www.diezpalabrasunrelato.com y ¡resulté ser la ganadora! Muchas gracias a los responsables de la página por este gran regalo de reyes.
Vuelvo a reproducir el relato para recordarlo. Leedlo si os apetece, pero cuidado, da miedito...
Terror en Navidad
Tic, tac. Cayó el abeto.
Tic, tac, destrozó el turrón.
Tic, tac. Sin familia te vas a quedar.
Noche tras noche ese mismo sueño, esa misma cancioncilla.
Ahora estamos en diciembre y me afano en envolver los regalos, como siempre, a última hora.
¿Dónde dejé el papel de regalo verde?
Al pasar por delante del nacimiento que coloqué hace dos semanas en el armario de la entrada me fijo en las figuritas. Algo falla.
Me acerco más aún. En el pesebre el niño Jesús de mofletes sonrosados tiene un pequeño cuchillito en la mano. ¡¿Qué demonios es eso?!
Mi mujer ni se acerca al nacimiento, dice que le da miedo. Y mi hijo tan sólo tiene unos meses. El perro, por supuesto, no ha sido.
Cojo con precaución al niñito Jesús de carita angelical. Sus deditos agarran fuerte el mango del arma, que brilla bajo las luces navideñas del árbol. ¡Tú te vas a la basura! Este año el belén se queda sin niñito.
¡Brrr...! ¡Qué frío hace en esta casa hoy!
Me voy al salón y veo la ventana abierta. ¡Martaaaaa....! ¿Pero a quién se le ocurre abrir con este frío? Esta mujer tiene ideas de bombero. Mejor será que cierre la ventana, porque la nieve ya empieza a acumularse sobre el radiador.
Aún tengo en la cabeza el soniquete de los niños de San Ildefonso. Eso de la lotería es un engañabobos. No conozco a nadie a quien le haya tocado.
Faltan dos horas para las campanadas y aún no están hechos los langostinos.
¡Martaaaaaa....! Hace casi una hora que se encerró con el niño en el baño para darse una ducha y arreglarse. Aún llegarán sus padres y no hemos hecho ni la cena.
Al pasar de nuevo por delante del nacimiento algo brilla en el pesebre. El niño Jesús vuelve a estar en su sitio. Tiene el cuchillo en la mano y el pecho y el pañal llenos de sangre. ¡Mierda, qué coño es todo esto!
Desde el belén unas pequeñas huellas rojas me guían a través del salón, pasan por la cocina y llegan a través del pasillo a la puerta del baño. Estoy muy asustado. ¡Martaaaa...! No oigo llorar al niño.
Bajo la puerta veo salir un hilo de sangre roja. El diminuto camello está colgado por el arnés del pomo de la puerta. Lleva un cartel: “Ya te lo dije. Este año vas a brindar solo. El año que viene serás tú. Firmado: el niño Jesús”.
3 comentarios:
Jooooder Anarrouse!!!!! Soy Marga, que te apareceré como anónimo. Qué bestia, jajajja. Pero engancha, es super ágil y me ha gustado mucho!!! Mil enorabuenas por ser la ganadora, un besazo grande!!!
¡Felicidades! Jejejeje.
Felicidades amiga!! Nunca dejas de sorprendeme. Es muy difícil darle agilidad a un relato tan corto. Enhorabuena!
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