viernes, 17 de junio de 2011

Revolución



Abrid esas ventanas, que entre el aire fresco.

Abrid esas puertas, que salga el denso hedor del encierro.

Abrid los ojos a la luz que esperaba tras los muros.



Un paso al frente, mirada firme, pensamiento claro.



Abrid las manos a las manos que reúnan fuerzas.

Abrid los caminos ocultos entre las malas hierbas.

Abrid la fuente del agua que limpiará el polvo acumulado.



Ni culpas ni errores ajenos, ni miedos ni amenazas.


Y otro paso más al frente, con la mirada firme y el pensamiento claro.