Andando por la veredita del tiempo vi el abismo del año que se acaba y al fondo resplandecía el año nuevo, brillando como una moneda en el fondo de la fuente de los deseos.
Me despojé de la ropa y desnuda buceé en mis ilusiones y en los regalos que aún no he recibido y salí a respirar el aire de la rutina con la moneda en la mano.
Pensé en gastarla en guirnaldas de colores, en ruidosos petardos de fiesta, pero brillaba tanto que me dio miedo perderla. La metí en la hucha de las cosas pendientes.
Aún no he decidido cómo gastaré el tiempo nuevo. ¿En qué lo gastarás tú?
1 comentario:
En pasarme por aquí de vez en cuando para leer lo que escribes...
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